En un contexto donde las marcas luchan por segundos de atención, los corpóreos han vuelto a demostrar su poder: Crean conexión real. No es casualidad que en la Universidad Austral de Chile lo hayamos vivido con fuerza gracias a Alumnito y Alumnita, los corpóreos que nacieron hace tres años como una idea para hacer difusión del Proyecto Alumni UACh, y que hoy se han convertido en una herramienta efectiva para acercar la institución a personas de nuestra comunidad.
Lo que partió con esbozos de sonrisas terminó abriendo puertas impensadas. Alumnito/a han logrado llegar a públicos que aún no conectaban con la UACh, permitiendo que la casa de estudios esté presente en espacios comunitarios donde queríamos estar. La sola presencia genera conversación, confianza y sorpresa; inclusive volviéndose parte del cotidiano de los territorios donde habita.
En Puerto Montt ocurre lo mismo. Alumnita, una pingüina con gorro de lana y cartera de salmón representa con orgullo el sur austral. No solo es un personaje, es identidad puesta en escena, es pertenencia regional, a la que puedes abrazar y con la que puedes tomarte una fotografía. Esta apuesta nos llevó aún más lejos: Llegamos a la Corpogala BCI, un espacio de encuentro con más de 150 marcas a nivel nacional.
En la Corpogala BCI Alumnito no solo llamó la atención; representó a “la Austral”, a las universidades de región y a la identidad del sur, en un escenario dominado por grandes empresas. Sólo la publicación en nuestro Instagram de la participación de Alumnito generó -hasta antes del cierre de 2025- más de 25 mil visualizaciones y mil interacciones. Hecho que confirma que la creatividad bien utilizada -más allá de la formalidad- abre puertas.
Con todo, lo más significativo es cómo nuestros corpóreos han contribuido a revivir el sentido de pertenencia de las 71 promociones que han pasado por la UACh, lo cual hemos visto -por ejemplo- en los encuentros de distintas promociones de alumni. Hay exalumnos/as que vuelven a acercarse, se emocionan, recuerdan y reconectan como antaño, como cuando a coro decían: “Somos los pingüinos de la Austral”.
Esa es la magia de los corpóreos: No solo representan una marca, sino que la encarnan, permitiendo que las instituciones transmitan desde la alegría, cercanía y empatía. Y en tiempos de tanta distancia, Alumnito/a nos recuerdan que la creatividad es poderosa y que incluso permite volver a encontrarnos.